Esta especie se encuentra en la zona más austral de los bosques andino-patagónicos, conocidos también como bosques magallánicos; al sur del lago Argentino, en Santa Cruz, y principalmente en Tierra del Fuego al sur del lago Fagnano; compartiendo con la lenga, que es la especie dominante, la parte de arriba del paralelo 47° de la zona norte de los bosques subantárticos.
Madera de múltiples aplicaciones industriales, si bien su uso es muy limitado, no por sus generosas cualidades, sino por las limitadas zonas que habita. Árbol que lamentablemente sí se quiere usar en gran escala industrial, desaparecerá; si aplicáramos un estricto plan de forestación podríamos gozar de sus buenas cualidades, aumentando de esta manera las riquezas madereras del país, y gozar de todas las bondades que nos brinda esta especie.
El guindo (Nothofagus betuloides) pertenece a la familia de las fagaceas; es llamado vulgarmente “cohihué blanco”, “ouchpaya”, “cohihué megallánico”.
Características
Árbol mediano, alcanza una altura de hasta 25 metros por 50 a 60 centímetros de diámetro; su copa es angosta, de denso follaje, semifastigrada.
Sus hojas son perennes, simples, aovadas, alternas y pinatervadas, de 2 centímetros de largo por 10 milímetros de ancho, con el borde aserrado, coriáceas; son duras y brillantes en su parte superior.
Las flores son unisexuales, reunidas en un mismo pie; las masculinas son generalmente solitarias, axilares y con péndulo corto. Las femeninas están reunidas en inflorescencia en el mismo árbol.
Los frutos son compuestos por tres conos secos, indehiscentes y monospermos, rodeados por una cúpula; el fruto central está comprimido y bialado y los laterales son trialados.
La madera del guindo es semipesado, muy resistente y fuerte. Su densidad es de 0.550 kilogramos por dm3.
Su albura es de color blanco-amarillento, con una ligera tonalidad grisácea.
El duramen es algo más rosado, cuyo aspecto es muy agradable a la vista por su suave brillo natural.
La textura de su madera es fina y homogénea, de grano derecho y con un ligero veteado.
Las fibras tienen una pared delgada y de una longitud media de 850 a 900 micrones.
Usos
En mueblería, principalmente si son muebles tallados, su uso es óptimo, como también de excelentes resultados en tornería, esculturas religiosas o en ornamentación.
En decorados de interior, como así en laminados y en maderas compensadas y en maderas macizas, también se destaca, debido a que tiene un muy buen parecido con el nogal europeo.
Otras aplicaciones con excelentes resultados podemos encontrarlas en tonelería, en cortinas y por sus buenas condiciones en mueblería en general.
Toma bien las colas, lustres, tintes y barnices. Si se utiliza en la intemperie los tratamientos preventivos con fungicidas son esenciales, debido a que su madera es de poca durabilidad en estas condiciones.
Tiene buen comportamiento en el proceso de secado, si bien se debe actuar con mucho cuidado, tanto en el secado natural como en el de hornos.
Esta especie exige humedad ambiente muy parecida a la del cohihué, y prefiere temperaturas bajas.
El suelo es esencial para dar todo lo que puede dar; el suelo pedregoso disminuye sensiblemente su fuste y su porte porque crece achaparrado y tortuoso.
René Darán
Fuente: Diario La Capital. Sección Flora y Fauna de Nuestro País /1984/87
Director EcoNews
rene@eco-news.com.ar
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lunes, 23 de julio de 2007
Guayabí
El guayaibí es una especie argentina, de excelentes cualidades industriales, si bien su utilización es limitada principalmente por la conformación irregular del fuste; además es planta decorativa, apropiada para parques y paseos.
El área natural de esta especie abarca la formación húmeda chaqueña, Misiones y norte de Santa Fe, que tienen mejores posibilidades de abastecimiento; también se encuentra en Salta, Jujuy y Formosa.
Su nombre científico es Patagónula americano. Pertenece a la familia de las borragináceas; conocido vulgarmente como “guayaibí blanco”, guayaibí morotí”, “guayaibí amarillo”, guayaibí negro”, “guayaibirá”, “guayaibí-ra”, “lanza blanca”, etc.
Características
Cuando crece en los claros de los bosques o en montes de escasa densidad, normalmente se ramifica a poca distancia del suelo, presentando a una altura de 1,50 metro del suelo numerosas costillas conectadas con las raíces que ayudan al sostén del árbol. Cuando se desarrolla en monte espeso su tronco es recto.
Algunos ejemplares de guayaibí alcanzan hasta unos 25 metros de altura por 80 centímetros de diámetro; la altura más común es de unos 14 metros por 60 centímetros.
Madera pesada, cuyo peso específico es de 810 kg. dm3, semidura, resistente al choque y muy flexible, de color ocre; su textura es de fina a mediana, heterogénea; de grano derecho y con un fino brillo natural.
Su veteado es notorio, excelente para la obtención de chapas o láminas, con hermosos arcos superpuestos, si el corte se realiza en el plano longitudinal tangencial, ligeramente inclinado con respecto al eje vertical del árbol.
Usos
Por sus excelentes características, son múltiples sus aplicaciones, para la fabricación de cabos y mangos de herramientas; en construcción con partes curvas, en tonelería; en muebles y carrocerías, sillas, butacas, embarcaciones, esquís, trineos, accesorios textiles, etc.
Es madera de muy buena terminación; de fácil trabajabilidad; con la que se obtienen superficies lisas; toma bien el lustre y el barniz.
La corteza es delgada y de color grisáceo, en los ejemplares jóvenes es lisa y en los adultos rugosa.
El secado y estacionamiento de la madera se realiza con facilidad, en condiciones normales; en el secado rápido se utilizan tratamientos antimoho.
Hojas, flores y frutos
Sus hojas son alternas, caedizas, aovadas, elípticas y obtanceoiadas; reunidas hacia el extremo de las ramillas, de color verde oscuro y brillantes en el hay y más pálida en el envés, de 6 centímetros de largo por 2 centímetros de ancho, ápice obtuso y emarginado y algunas agudos, base adelgazada y borde entero, pinatervadas; con hervaduras prominentes, peciolo breve de 1,50 centímetro.
Las flores son hermafroditas, blancas, pequeñas y perfumadas, de 6 centímetros de alto, reunidas en panojas terminales glandulosas. Presentando el caliz y la corola divididos en 5 segmentos, igual que el estambre, el filamento es delgado y las anteras son de 4 cavidades.
Los frutos son pequeños, drupáceos, cónicos, de color negruzco, de 5 centímetros de largo, rodeados por cáliz acrescente, dándole aspecto de una flor verdosa al principio, luego amarillenta para finalmente tornarse pardusca.
René Darán
Fuente: Diario La Capital. Sección Flora y Fauna de Nuestro País /1984/87
Director EcoNews
rene@eco-news.com.ar
El área natural de esta especie abarca la formación húmeda chaqueña, Misiones y norte de Santa Fe, que tienen mejores posibilidades de abastecimiento; también se encuentra en Salta, Jujuy y Formosa.
Su nombre científico es Patagónula americano. Pertenece a la familia de las borragináceas; conocido vulgarmente como “guayaibí blanco”, guayaibí morotí”, “guayaibí amarillo”, guayaibí negro”, “guayaibirá”, “guayaibí-ra”, “lanza blanca”, etc.
Características
Cuando crece en los claros de los bosques o en montes de escasa densidad, normalmente se ramifica a poca distancia del suelo, presentando a una altura de 1,50 metro del suelo numerosas costillas conectadas con las raíces que ayudan al sostén del árbol. Cuando se desarrolla en monte espeso su tronco es recto.
Algunos ejemplares de guayaibí alcanzan hasta unos 25 metros de altura por 80 centímetros de diámetro; la altura más común es de unos 14 metros por 60 centímetros.
Madera pesada, cuyo peso específico es de 810 kg. dm3, semidura, resistente al choque y muy flexible, de color ocre; su textura es de fina a mediana, heterogénea; de grano derecho y con un fino brillo natural.
Su veteado es notorio, excelente para la obtención de chapas o láminas, con hermosos arcos superpuestos, si el corte se realiza en el plano longitudinal tangencial, ligeramente inclinado con respecto al eje vertical del árbol.
Usos
Por sus excelentes características, son múltiples sus aplicaciones, para la fabricación de cabos y mangos de herramientas; en construcción con partes curvas, en tonelería; en muebles y carrocerías, sillas, butacas, embarcaciones, esquís, trineos, accesorios textiles, etc.
Es madera de muy buena terminación; de fácil trabajabilidad; con la que se obtienen superficies lisas; toma bien el lustre y el barniz.
La corteza es delgada y de color grisáceo, en los ejemplares jóvenes es lisa y en los adultos rugosa.
El secado y estacionamiento de la madera se realiza con facilidad, en condiciones normales; en el secado rápido se utilizan tratamientos antimoho.
Hojas, flores y frutos
Sus hojas son alternas, caedizas, aovadas, elípticas y obtanceoiadas; reunidas hacia el extremo de las ramillas, de color verde oscuro y brillantes en el hay y más pálida en el envés, de 6 centímetros de largo por 2 centímetros de ancho, ápice obtuso y emarginado y algunas agudos, base adelgazada y borde entero, pinatervadas; con hervaduras prominentes, peciolo breve de 1,50 centímetro.
Las flores son hermafroditas, blancas, pequeñas y perfumadas, de 6 centímetros de alto, reunidas en panojas terminales glandulosas. Presentando el caliz y la corola divididos en 5 segmentos, igual que el estambre, el filamento es delgado y las anteras son de 4 cavidades.
Los frutos son pequeños, drupáceos, cónicos, de color negruzco, de 5 centímetros de largo, rodeados por cáliz acrescente, dándole aspecto de una flor verdosa al principio, luego amarillenta para finalmente tornarse pardusca.
René Darán
Fuente: Diario La Capital. Sección Flora y Fauna de Nuestro País /1984/87
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